Explore "Juan Martín el Empecinado" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Puse al Empecinadillo sobre mis rodillas, y le dije: - Pobre niño, esperé que me salvarías; pero Dios no lo quiere.
Pareció que me comprendía y se puso a llorar.