Explore "Doña Perfecta" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después de esta travesura, las tres entablaron con los caballeros una conversación tirada sobre asuntos y personas de la ciudad. El ingeniero, recelando que su fechoría se descubriese, estando él presente, quiso marcharse, lo cual disgustó mucho a las Troyas. Una de estas que había salido fuera de la sala, regresó diciendo:
-Ya está Suspiritos en campaña colgando la ropa.