Explore "Zaragoza" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
El lecho en que yacíamos no convidaba por sus blanduras á dormir perezosamente la mañana; antes bien, colchón de guijarros hace buenos madrugadores. Despertamos, pues, con el día, y como no teníamos que entretenernos en melindres de tocador, bien pronto estuvimos en disposición de salir á hacer nuestras visitas. A los cuatro nos ocurrió simultáneamente la idea de que sería muy bueno desayunarnos; pero al punto convinimos, con igual unanimidad, en que no era posible por carecer de los fondos indispensables para tan alta empresa.
-No os acobardéis, muchachos-dijo Don Roque,-que al punto os he de llevar á todos á casa de mi amigo, el cual nos amparará.