Explore "Zaragoza" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Como he dicho, Palafox nos detuvo, y aunque abandonamos casi toda la calle de Pabostre, nos mantuvimos firmes en Puerta Quemada.
Si encarnizada fué la batalla hasta las tres, hora en que nos concentramos hacia la plaza de la Magdalena, no lo fué menos desde dicha ocasión hasta la noche. Los franceses empezaron á hacer trabajos en las casas arruinadas por los hornillos, y era curioso ver cómo entre las masas de cascote y vigas se abrían pequeñas plazas de armas, caminos cubiertos, y plataformas para emplazar la artillería. Aquélla era una guerra que cada vez se iba pareciendo menos á las demás guerras conocidas.