Explore "Bailén" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al día siguiente, la primera persona que vieron mis ojos fué D.ª Gregoria, a quien ya había empezado a tomar cariño, pues tan propio de la caridad es inspirarlo en poco tiempo. La mujer del Gran Capitán limpiaba la sala, procurando mover los trastos lentamente para no hacer ruido, cuando desperté, y al punto lo dejó todo para correr a mi lado.
-Esa cara está respirando salud-me dijo. Veremos lo que dice hoy D. Pedro Nolasco cuando te vea.