Explore "De Cartago a Sagunto" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
No me afligieron más de la cuenta estos siniestros augurios. Envuelto en la toga de mi resignación, esperaba sereno las derivaciones probables de mi cautiverio.
Además confiaba en el auxilio de mi divina Madre, que seguramente no me dejaría perecer a manos de aquellos bárbaros. Una noche desperté arrebatado de súbito alborozo y salté del jergón creyendo ver, viendo mejor dicho, el rostro inefable de Mariclío asomado entre los barrotes de mi reja carcelaria. Palabras fervorosas se escaparon de mis labios, y oí claramente esta contestación de la excelsa Señora, mil veces augusta: