Explore "Los Duendes de la Camarilla" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
-¡Pero usted se burla, Domiciana! - le dijo al fin Lucila cuando el estupor dio paso a la expresión clara del pensamiento . ¿En serio me aconseja que le cuente esto a la Madre y le pida su protección?
- Seriamente te lo digo. y tan cierto tendrás su divina protección como este es día. Yo la conozco bien. Por grande que sea la culpa de Tomín, si le pides a la Madre el indulto, lo tendrás. Tus planes de escapatoria son desatinados. Si no vas por el camino que te marco, tú y tu capitán estáis perdidos. Fuera de este camino, no veas más que la muerte. ¡y qué muerte, pobrecilla!