Explore "Carlos VI en la Rápita" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Foz Calanda, Abril.- ¡Ay qué pueblos, qué posadas, qué caballerías, qué arrieros de Dios y qué caminos del diablo! He recorrido con mala sombra una de las comarcas más características de la guerra de facciones. La humanidad, lo mismo que la geografía, se me han representado como expresión viva de la bárbara epopeya cabrerista.
Dudo si el país por donde voy hizo la campaña, o es obra y hechura de ella. Ruinas y desolación veo por todas partes, veredas de guerrilleros, emboscadas de asesinos, burladeros naturales para la sorpresa y la traición. Más acá de un pueblo que llaman Cosa, estuve a punto de perecer ahogado, vadeando un río nombradoPancrudo; y al venir de Montalbán a Gargallo, faltó poco para que me despeñara en una sima, por cuyo borde serpentea el camino pedregoso. Las lomas y cerros, de un conglomerado rojizo, eran como sangrienta visión que me seguía tomándome las vueltas. Entre Alcorisa y este lugar donde escribo, se me cambió en próspera la adversa suerte, porque acompañado vine por un cura viejo y bondadoso que, emparejando su jamelgo con el mío, me entretuvo por todo el camino con su conversación amena. Mi buena facha, mi lenguaje modoso debieron de cautivarle, porque no esperó a que yo le mostrara las cartas que llevo, para ofrecerme, como párroco de este pueblo, campechana hospitalidad en su casa.