Explore "La de Bringas" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Qué descansada se quedó cuando lo dijo! Parecía que el gran peso que en su pecho tenía se aligeraba. Refugio la oyó con calma, no pareciendo sorprendida. Después hizo con la boca unos mimos muy particulares. Su contestación no tardó mucho.
«Le diré a usted. dinero tengo, pero no sé si podré disponer de él. Me traerán mañana unas cuentas muy gordas.».