Explore "La de Bringas" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Era el acabamiento del mundo. D. Francisco oyó, gimiendo, que también se pronunciaban Béjar, Santoña, Santander y otras plazas. El señor de Pez, con una crueldad sin ejemplo, dijo a su amigo que no pensara en que tal derrumbamiento se podía componer, pues la Reina estaba perdida y no tenía más remedio que meterse en Francia. ¡Bien había dicho él, bien había anunciado, bien había pronosticado y vaticinado lo que estaba pasando!
Cándida, por el contrario, traía buenas noticias. «Novaliches sale con un ejército atroz, pero muy atroz. Verá usted cómo los desbarata en un decir Jesús. Cuentan que en algunos pueblos de Andalucía han rechazado a los rebeldes. Aquí hay mucha gente que quiere alarmar, y pinta las cosas con colores demasiado vivos. Yo he oído que no es tanto como se dice».