Explore "La de Bringas" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Y ellas: «¡qué boniiito, qué precioooso.! ¡Alabaaado Dios. qué dedos de ángel! D. Francisco, se va usted a quedar ciego.».
Lo que cuento ocurría en la Primavera del 68, y el Jueves Santo de aquel año fue uno de los días en que más alborotaron. Don Francisco, santificador de las fiestas, asistió de gran etiqueta, con su cruz y todo, a la solemnidad religiosa en la capilla. Rosalía también se personó en la regia morada, juzgando que era indispensable su presencia para que las ceremonias tuviesen todo el brillo y pompa convenientes.