Explore "Zumalcárregui" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
El ayudante Plaza explicó lo sucedido, que fue. de la manera más tonta que puede imaginarse. El General observaba con su anteojo los fuertes enemigos. Algo hubo de ver que le inspiró una resolución súbita.
Vuélvese para ordenar a su ayudante que mande avanzar inmediatamente el mortero emplazado entre el palacio y la iglesia, y en el momento en que lo dice, una bala de fusil rebota en el hierro del balcón y le hiere en la pierna, por bajo de la rodilla. No dijo más que. «Vamos, ya está aquí.».