Explore "Las Tormentas del 48" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
12 de Marzo.- Llevado al mundo por Aransis, gracioso diablillo que no me deja de su mano, heme metido en casas de las clases alta y media, y en ellas me han salido conocimientos y relaciones que en mucho estimo y han de serme de no poca utilidad. Algunos días he pasado en grande aturdimiento, sin fijarme en nada, más deslumbrado que sorprendido, confundiendo cosas y personas. Pero el mundo nunca es un páramo, y si lo fuera, la juventud que va por él haría salir flores del suelo con sólo pisarlo. Eso me ha pasado a mí. Sentíame yo un tantico aburrido andando sobre tan diferentes alfombras, cuando una noche, inopinadamente, en una casa de medio tono, modestita y al propio tiempo distinguidita, vi surgir ante mí flores risueñas y fragantes. Verde y con asa, dirán los que esto lean: ya tenemos enamorado al confesor de sí mismo. Poco a poco: necesito explicar.
¡Ay, Dios mío!. se me olvidó un caso interesantísimo, cuya preterición podría traer grave oscuridad a este relato. No tengo más remedio que volver un poquito atrás con permiso de los que dentro del siglo me lean, y si por acaso no les pareciere bien retroceder conmigo, espérenme aquí, que pronto vuelvo.