Explore "La Campaña del Maestrazgo" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
«No me negarás -dijo D. Beltrán, poniendo suavemente su mano en la rodilla de la santa-, que el hombre en cuyo corazón has encendido fuego de amor tan grande, es merecedor de tu cariño. Caballero leal en todas sus acciones, será para ti el mejor compañero que Dios podría depararte. ¿Lo niegas?.
-No señor -replicó Marcela mirando al suelo-; no puedo negar lo que es verdad: reconozco sus buenas partes, y por su rendimiento y constancia me veo precisada a tenerle estimación; la estimación que permiten mis estrechos votos.