Explore "La Incógnita" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
No me lo vas a creer; pero te lo diré cien veces si es preciso. El santo está como si ignorara lo que pasa y lo que se dice, y es casi seguro que no lo ignora. Tal serenidad que por nada se altera, ¿es grandeza de alma o todo lo contrario? Para afirmar lo primero sería preciso ver en este hombre un temple de carácter tan superior que rayara en lo sobrenatural. Porque habías de ver su cara, en la cual no notas ni el más ligero signo de disgusto o contrariedad; habías de oír su acento, siempre firme y reposado. A su mujer la trata con la cariñosa deferencia de siempre, y ella a él con mayores consideraciones, si cabe, que antes. Te lo digo con franqueza: el arcano que en la intimidad de este matrimonio se esconde sin duda, me inquieta ya más que el otro de la muerte de nuestro amigo, y daría no sé qué, años de vida también, única moneda con que se avaloran tales satisfacciones 14, por poder ocultarme en la alcoba conyugal, y oír lo que hablan. ¿Pero qué hablarán, Dios mío? ¿Qué dirán? ¿O es que no dicen nada, y se han puesto de acuerdo para ignorarse y desconocerse el uno al otro?.
Este Orozco, ¿qué clase de hombre es? Explícamelo tú, entusiasta apologista de sus virtudes. Francamente, cuando estas se me presentan en grado tal de perfección, éntranme ganas de dudar de ellas, o de tenerlas por papel bien estudiado y aprendido para embaucar al mundo.