Explore "La Incógnita" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Qué pesado estás con tu exigencia de que te cuente algo de mi campaña, y de cómo he puesto las paralelas para rendir plaza tan bien artillada y defendida! Como no me gusta darme tono con fingidas hazañas, te diré que he seguido la táctica vulgar, por no ocurrírseme otra; que mi amartelamiento ha pasado y pasa por los trámites corrientes de la galantería al alcance de todos los corazones, y que soy lo que para estos casos aconsejan las reglas acreditadas por el éxito, obsequioso con discreción, puntual en los encuentros, tierno en el mirar, intencionado en el decir, triste hasta la ictericia cuando el caso lo requiere, y bastante hábil para hacerme pasar en ciertas ocasiones por el ser más desventurado que existe debajo del sol.
Estos preliminares tienen que acabarse pronto, so pena de caer en la ridiculez. Veo venir una situación insostenible si no cambio pronto las armas del sentimentalismo por las del atrevimiento. Respecto a ella, ¿qué he de decirte? Ya conoces la tesis general de que a ninguna mujer, aunque sea la misma honradez y la castidad en persona, le desagrada que se chiflen por ella. Luego, en corresponder o no consisten las diferencias, o sea, empleando una figura, las fronteras que separan el Cielo del Infierno. No me atrevo a jactarme de la victoria, ni a darme prematuramente por vencido. Hay días que me parece notar en la plaza un agrado excesivo por verse merecedora de tan empeñado cerco; otros creo lo contrario, y me malicio que se hace la indiferente, con la pícara idea de dejarme aproximar a sus robustos muros, y reventarme en una brusca y vigorosa salida. En fin, chico, permíteme que sea reservado y que no enseñe las cartas. Francamente, te voy cogiendo miedo. Y no me negarás que te asusta la degradación moral que suponen estos intentos míos. Es que se hace uno a todo, amigo Equis, y la conciencia, arrullada por los goces sociales, que se empalman lindamente para no darnos respiro, se va amodorrando y concluye por dormirse. Ya no más. Chitón.