Read "Vergara" by Benito Pérez Galdós online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Dormido con la resolución de no aceptar, despertó con la contraria idea; que estas mudanzas suelen traer el sueño a nuestro espíritu; y ya no se ocupó más que en disponer su traslación a Logroño, buscando antes a Zoilo para saber si pensaba continuar en la columna, o solicitar licencia y volver al lado de su familia. Este era el anhelo de Fernando, y esto le dijo, al encontrarle de regreso de un reconocimiento practicado por Zurbano en el pueblo de Aras. Alegrándose de verle, expresó el bilbaíno que desde su regreso de Labraza, donde había cumplido como bueno, sentía que se le iba enfriando el entusiasmo militar. Harto de gloria y satisfecha su ambición, renacían en él las querencias de la familia. Dos días y dos noches llevaba ya con el pensamiento empapado en la memoria de su mujer, a quien dormido y despierto veía en su mente, anhelando verla con los ojos de la cara, para recrearse en su belleza y entregarle el alma y la vida. Si su mujer le quería, y se curaba de aquella maldita enfermedad de recordar a otro y esperarle, él sería más feliz que los ángeles del cielo, y ninguna falta le hacía la gloria militar; que esta, sabíalo Dios, la buscó por dar a su querer una compensación de aquellas amarguras y por llenar los vacíos de su corazón. No cesaba de pensar que su mujer le echaba de menos, que indagaba su paradero, que padecía por la ausencia de él soledad y tristeza. «Y de tal modo -proseguía- se me han clavado en el magín estas ideas, que ya no puedo menos de tenerlas por cosa cierta y fundada; que lo que yo pienso con gana, sucede, sí, señor, siempre sucede.
- También yo - dijo Calpena -, de algunos días acá, tengo la corazonada de que tu mujer se ha curado de esa locura de recordar lo muerto y esperar lo imposible. Sin ningún dato en que fundarme, lo siento, lo creo, y en ello me voy afirmando cada día más. Es para ti contrariedad grande el verte ya cogido en las redes de la Ordenanza y no disponer de tu persona para largarte a tu casa cuando te diere la gana.