Explore "O'Donnell" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Se ignora el día, el mes no es seguro. ello pudo ser en Febrero, en Marzo del 59, cuando en todo su apogeo lucía su espléndido plumaje nuevo la Unión Liberal, empollada por el gran O'Donnell. La indecisión de la fecha no quita valor histórico a la comida con que los Marqueses de Villares de Tajo obsequiaron a sus amigos. Estos eran cuatro: el Marqués de Beramendi, Manolo Tarfe, Nocedal y el pomposo Riva Guisando, la première fourchette de Madrid. Asistían también a la comida don Serafín del Socobio y su hija Valeria; pero como el pobre señor estaba medio paralítico, no gustaba de sentarse a la mesa grande, temiendo el desagradable espectáculo que a los convidados daba con su torpeza para el manejo de cuchillo y tenedor. En una estancia próxima le habían puesto una mesita, donde Valeria le acompañaba, le partía la comida cuando era menester, y se la iba metiendo en la boca con tenedor o cuchara.
Bromeaba Eufrasia graciosamente con Guisando, diciéndole que su patriotismo le ordenaba la proscripción de todo estilo francés en su cocina. Mal día le esperaba al gourmet. Afirmaba Guisando que él era internacional, y que adoraba los buenos platos españoles condimentados secundum artem. Dejándose llevar de su galantería, llegó a decir que mantenidos en España los buenos principios gastronómicos de la raza, él sería el primer enemigo de la invasión, y pondría en todas las cocinas una copia en pastaflora del grupo de Daoiz y Velarde. Don Saturno del Socobio, que estaba ya casi lelo, no decía más que: «España es la primera nación del mundo por el valor y por la sobriedad. ¿Qué mayor gloria para un país que vivir sin comer? Los españoles han hecho en ayunas su brillante historia». Apoyó esto Nocedal, diciendo que España no había cultivado nunca las artes que no eran espirituales, y que entre todas las filosofías había preferido el ascetismo, que resuelve de plano y sin quebraderos de cabeza la cuestión de subsistencias. La Economía Política que a la sazón estaba tan en boga, era desconocida de los españoles del gran siglo. La decadencia empezó cuando entraron las ideas económicas. La vida española es, por naturaleza, vida de inspiración, vida de hazañas en la esfera humana, y de milagros en la esfera religiosa. Es España la cristalización del milagro: vivir sin trabajar, trabajar sin comer, comer sin arte y hacer una historia que así revela el poder de las voluntades como el vacío de los estómagos.