Explore "Tormento" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando Agustín se acercaba, ganando escalones, a la alta vivienda de Amparito, Doña Nicanora descendía.
«¡Ah!, ¿es usted?-dijo sorprendida la esposa de Ido. Está mejor. Ayer se levantó. Hace un rato ha comido muy bien. No necesita el señor llamar. He dejado la puerta abierta, porque vuelvo en seguida».