Explore "El Amigo Manso" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
La propia doña Cándida trajo en sus venerables manos una luz con pantalla, y poniéndola sobre la mesa, me dijo con voz temerosa y cascada:
"Ya se ha ido. ¡Jesús!, yo creí que íbamos a tener función gorda. Pero ambos sois muy prudentes, y entre buenos hermanos. La pobre niña.".