Explore "El Amigo Manso" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Me atormentaron toda la noche dentro y fuera de mi casa. No sé cómo vino a mí aquella imagen. La encontré, la vi pasar sola y acelerada delante de mí por la otra acera, por la acera del Tribunal de Cuentas.
Yo estaba al amparo de una de las acacias que adornan la puerta del Hospicio, y ella no me vio. La seguí. Iba apresurada y como recelosa. A veces se detenía para ver los escaparates. Cuando se paró delante de uno muy iluminado, la miré bien para cerciorarme de que era ella. Sí, ella era; llevaba el vestido azul marinero, sombrero oscuro, como un gran cuervo disecado, que daba sombra a cara. Su aire elegante y algo extranjero distinguíala de todas las demás mujeres que iban por la calle.