Explore "Miau" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
-No cedo, no cedo-dijo Víctor á Milagros, al quedarse solo con ella.-Me llevo á mi hijo. ¿Pero no comprende usted que no podré vivir con tranquilidad dejándole aquí después de lo que ha pasado hoy?
-¡Por Dios, hijo!-le respondió con dulzura la pudorosa Ofelia, queriendo someterle por buenas.-Todo ello es una tontería. No volverá á suceder. ¿No ves que es nuestro único consuelo este mocoso?. y si nos le quitas.