Explore "Miau" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Muy pensativo se fué Cadalsito á su casa aquella tarde. El sentimiento de piedad hacia su compañero no era tan vivo como debiera, porque el mameluco de Ramos le había insultado, arrojándole á la cara el infamante apodo, delante de gente. La infancia es implacable en sus resentimientos, y la amistad no tiene raíces en ella. Con todo, y aunque no perdonaba á su mal educado compañero, pensó pedir por él en esta forma: «Ponga usted bueno á Posturitas. Á bien que poco le cuesta. Con decir levántate, Posturas, ya está». Acordándose después de que la mamá de su amigo, aquella misma señora que estaba junto al lecho tan afligida, era la inventora del ridículo bromazo, renovóse en él la inquina que le tenía. «Pero no es señora-pensó.-No es más que mujer, y ahora Dios la castiga de firme por poner motes».
Aquella noche estuvo muy intranquilo; dormía mal, se despertaba á cada instante, y su cerebro luchaba angustiosamente con un fenómeno muy singular. Habíase acostado con el deseo de ver á su benévolo amigo el de la barba blanca; los síntomas precursores se habían presentado, pero la aparición no. Lo doloroso para Cadalsito era que soñaba que la veía, lo que no era lo mismo que verla. Al menos no estaba satisfecho, y su mente forcejeaba en un razonar penoso y absurdo, diciendo: «No es éste, no es éste. porque yo no le veo, sino sueño que le veo, y no me habla, sino sueño que me habla». De aquella febril cavilación pasaba á estotra: «Y no podrá decir ya que no estudio, porque hoy sí que me supe la lección, ¡contro! El maestro me dijo: «Bien, bien, Cadalso». Y la clase toda estaba turulata. Largué de corrido lo del adverbio, y no me comí más que una palabra. Y cuando dije lo de que caía el maná en el desierto, también me lo supe, y sólo me trabuqué después en aquello de los Mandamientos, por decir que los trajo encima de un tablero, en vez de una tabla». Luis exageraba el éxito de su lección de aquel día. La dijo mejor que otras veces, pero no había motivo fundado para tanto bombo.