Explore "La Fontana de Oro" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
No hemos examinado aquella agitada sociedad más que en una sola faz. Las altas regiones del Poder han permanecido impenetrables para nosotros; pero ahora nos toca hacer una excursión hacia los elevados lugares, lugares que llamaba el público la Casa Grande, para conocer, aunque no con la profundidad que el caso exige, la fuente del abominable complot anteriormente descrito.
En una sala del pabellón, que forma un martillo en la fachada oriental de Palacio, estaba Fernando VII en la misma noche del motín. En aquel pequeño despacho no recibía á los ministros; aquélla no era la cámara: era la camarilla. Allí habían privado grandemente en épocas anteriores el duque de Alagón, Lozano de Torres, Chamorro, Tattischief y otros memorables personajes de los seis años que siguieron á la vuelta de Valencey. Alguna vez los ministros eran favorecidos con su admisión en aquel recinto de perfidias y adulación, y allí las sonrisas de Fernando para sus secretarios eran siempre siniestras. Cuando sonreía á un liberal, malo. Este axioma cortesano tuvo gran boga del 20 al 23.