Explore "Torquemada y San Pedro" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Enviáronle después a Europa formando parte de una comisión, entre religiosa y mercantil, que vino a gestionar un importantísimo arreglo colonial con el Rey de los Belgas, y tan sabiamente desempeñó su cometido diplomático el buen padrito, que allá y acá se hacían lenguas de la generalidad de sus talentos. "El Comercio - decían -, le deberá tanto como la Fe". La Congregación dispuso utilizar de nuevo aptitudes tan fuera de lo común, y le destinó a las misiones de la Polinesia.
Nueva Zelanda, el país de los Maorís, Nueva Guinea, las islas Fidji, el archipiélago del estrecho Torres, teatro fueron de su labor heroica durante veinte años, que si parecen muchos para la vida de un trabajador, pocos son ciertamente para la fundación, que resulta casi milagrosa, de cientos de cristiandades (establecimientos de propaganda y de beneficencia), en las innumerables islas, islotes y arrecifes, espolvoreados por aquel inmenso mar, como si una mano infantil se complaciese en arrojar a diestro y siniestro los cascotes de un continente roto.