Nazarín by Benito Pérez Galdós — Read

Explore "Nazarín" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.

Al anochecer subía la moza por la enriscada pendiente con tal agitación en su alma, y en sus piernas tan gran flojedad, que hubo de quitarse el cántaro de la cabeza y sentarse en el suelo para cobrar aliento. ¿Qué le había pasado en la fuente del pueblo, situada entre la espesura de una chopera próxima al río? Pues ocurrió un hecho inesperado, de absoluta insignificancia en la vida total, mas para Beatriz de una gravedad extrema; uno de esos hechos que en la vida individual equivalen a un cataclismo, diluvio, terremoto o fuego del Cielo. ¿Qué era?. Nada, ¡qué había visto al Pinto!

El Pinto fue su amor y su tormento, el burlador de su honra, el estímulo de sus esperanzas, el que había despertado en su alma ensueños de ventura y despechos ardientes. Y cuando ella había conseguido, si no olvidarle, ponerle en segundo término en su pensamiento, cuando con aquel ascetismo y las saludables guerras de la caridad había conseguido curar el mal profundo de su alma, se le presentaba el indino para quitarle toda su cristiandad y precipitarla otra vez en los abismos. ¡Maldito Pinto y maldita la hora en que a ella se le ocurrió bajar a la fuente!

Reading navigation