Explore "Torquemada en el Purgatorio" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Quedose Fidela estupefacta, sin poder apoyar ni combatir semejante idea, y tan sólo dijo: "Será lo que Dios disponga. ¿Qué sabemos nosotros de los designios de Dios? - Sí que lo sabemos - replicó Torquemada sulfurándose . Tiene que haber justicia, tiene que haber lógica, porque si no, no habría Ser Supremo, ni Cristo que lo fundó. El hijo mío vuelve. ¡Ah! no conociste tú aquel prodigio; que si lo hubieras conocido, desearías lo mismo que deseo yo, y lo tendrías por cierto, dado que deben pasar las cosas conforme a una ley de equidad. Verás, verás qué disposición para las matemáticas. Como que él es las puras matemáticas, y todos los problemas los sabe mejor que el maestro. Si he de hablarte con franqueza, sin ocultarte nada de lo que pienso, te diré que no puedo menos de compaginar ciertos fenómenos de tu estado con la ciencia de mi hijo Valentín.
¿No nos contaste que hace dos noches tuviste unos sueños muy raros, viendo que se te ponían delante cifras de ocho y diez guarismos, y que luego ibas por un bosque, y te encontraste catorce nueves, que te salieron al encuentro y te acorralaron sin dejarte pasar adelante? - Sí, sí, es verdad que soñé eso.