Explore "Episodios Nacionales Para Niños" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Conociendo Dupont que nuestro centro y nuestra izquierda eran inexpugnables por entonces, determinó atacar nuestra ala derecha, esperando abrir en ella un boquete que les diera paso hacia Bailén. Su artillería no cesaba de arrojar bala rasa, protegiendo la formación de las poderosas columnas que bien pronto debían hostilizamos. Al punto desplegamos en línea varios batallones y sin esperar el ataque marcharon hacia el enemigo, amparados por dos piezas de Artillería. El primer momento nos fue favorable. Pero el olivar vomitó gente y más gente sobre nuestra infantería. Por un instante, confundidas ambas líneas en densa nube de polvo y humo, no se podía saber cuál llevaba ventaja. Caían los nuestros sobre los imperiales, y la metralla enemiga les hacía retroceder; avanzaban ellos y adquiríamos a nuestra vez momentánea inferioridad.
Por largo tiempo duró este combate, tanto más cruel cuanto era más proporcionado el empuje de una y otra parte, hasta que al fin observamos síntomas de confusión en nuestras filas: vimos que se quebraban aquellas compactas líneas, que retrocedían sin orden, que chocaban unos con otros los grupos de soldados. Gritaban los jefes hasta quedarse sin voz, y todos se ponían a la cabeza de las columnas, conteniendo a los que flaqueaban y excitando con ardorosas palabras a los más valientes.