Explore "El Doctor Centeno" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Iba a salir don José, cuando una figura singular interceptó la puerta. Él y los dos muchachos se asustaron, porque la persona que entraba, si no era alma del otro mundo, lo parecía. Iluminada de frente por la luz que en la cocina había, brillaba su rostro de barnizada muñeca, y eran sus ojos como cuentas de vidrio, y tenía fúnebres apariencias su delgado cuerpo rígido, con la blanca falda y el negro mantón.
-¿En dónde está mi sobrino? -preguntó sin dirigirse a ninguno. Me llevaron un recado diciendo que está gravísimo. ¿Se le puede ver?.