Explore "El Doctor Centeno" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
La tertulia que se había formado en el gabinete de Alejandro, pasó, a causa de los desvíos de éste, al cuarto de Arias Ortiz. Éste era muy devoto de Balzac, lo tenía casi completo, y conocía a los personajes de la Comedia humana como si los hubiera tratado. Rastignac, el barón Nucingen, Ronquerolles, Vautrin, Adjuda Pinto, Grandet, Gobseck, Chabert, el primo Pons, y los demás le eran tan familiares como sus amigos. Tenía además loca afición a la música, y era el más inteligente de todos en este arte.
Como la reunión era en su cuarto, decía que daba té y que se quedaba en casa. Era aquello salón literario y artístico. La parte de concierto corría a cargo del mismo Arias, que tenía prodigiosa memoria musical.