Explore "Gloria" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Rafael del Horro vivía en casa del cura, y todos los días, bien al almuerzo, bien á la comida, se personaba en casa de Lantigua, llevado del afán de hablar con Gloria. Una mañana, antes de que el aguerrido campeón de Jesucristo pareciese por la casa, D. Angel, que acababa de llegar con Gloria de la Abadía, donde había celebrado la misa, dijo á ésta:
-Tu padre está en el jardín y quiere hablarte; ve.