Explore "La Familia de León Roch" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
La Marquesa rogó á su hija que se acostara, á lo cual ésta accedió de buen grado, porque se sentía muy fatigada. Quitóse con lentitud los ricos atavíos que resucitaban en ella bruscamente la elegante mujer de otros tiempos, y se retiró á su alcoba. Tiritaba de frío y había caído en gran tristeza. Después de un rato de silencio, durante el cual mirábala su madre con alarma y desasosiego, volvió la vista á las imágenes, láminas, estampas y reliquias que hacían de su alcoba un museo de devoción, y dijo así:
«Señor Crucificado, Virgen de los Desamparados, santos queridos, amparadme en este trance.»