Explore "La Familia de León Roch" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
No había andado el coche medio kilómetro cuando á María le asaltó la idea de una dificultad terrible, y era de tal naturaleza, que casi casi estuvo á punto de dar al traste con sus proyectos. Era que siendo aquel traje, como elegido para salir á la una de la tarde, impropio para una excursión tan de mañana, la señora estaba ridícula y hasta cursi. ¿Cómo no había caído en ello mientras se vestía? ¿cómo no eligió ropas más sencillas, más conformes, en fin, con lo que las pragmáticas del vestir ordenan para la primera hora? Gran descuido y aturdimiento fué el suyo; pero ya no tenía remedio y aunque le amargaba mucho no ser en aquel día un modelo de buen gusto, se conformó, considerando que la hermosura superior hace las leyes de la moda y nunca es esclava de ella.
Solicitada su mente por cosas más graves, pronto olvidó María lo del vestido. Lo que la inquietaba era un continuo inventar de frases y discursos. Ya sabía ella todo lo que le había de decir su marido y todo lo que debía contestarle la esposa ultrajada. Los discursos sucedían á los discursos y las frases se perfeccionaban en su cerebro, como si éste fuera el crisol heráldico de la Academia. Ya un adjetivo le parecía tibio y ponía otro más quemador; ya cambiaba una oración afirmativa por otra condicional, y así iba anticipando la expresión de su ira, poseyéndose tanto en aquel ensayo, que hablaba sola.