Explore "La Confianza" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lo que más encargaba Berándiz el joyero a sus dependientes era que no se fiasen de las señoras guapas y muy bien vestidas, que además vienen en coche y hablan con desdén olímpico de las sumas que puede costar una alhaja.
-El que regatea es que piensa pagar. Cuando no conozcan ustedes a la gente, mucho cuidado. Las apariencias engañan.