Explore "El Disfraz" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
La profesora de piano pisó la antesala toda recelosa y encogida. Era su actitud habitual; pero aquel día la exageraba involuntariamente, porque se sentía en falta. Llegaba por lo menos con veinte minutos de retraso, y hubiese querido esconderse tras el repostero, que ostentaba los blasones de los marqueses de la Ínsula, cuando el criado, patilludo y guapetón, le dijo, con la severidad de los servidores de la casa grande hacia los asalariados humildes:
-La señorita Enriqueta ya aguarda hace un ratito. La señora marquesa, también.