Explore "La Madrina" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al nacer el segundón -desmirriado, casi sin alientos- el padre le miró con rabia, pues soñaba una serie de robustos varones, y al exclamar la madre -ilusa como todas-: «Hay que buscarle madrina», el padre refunfuñó:
-¡Madrina! ¡Madrina! La muerte será., ¡porque si éste pelecha!