Explore "El Baile del Querubín" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mi infancia ha sido de las más divertidas y alegres. Vivían mis padres en Compostela, y residían en el caserón de nuestros mayores, edificio vetusto y ya destartalado, aunque no ruinoso, amueblado con trastos antiguos y solemnes, cortinas de damasco carmesí, sillones de dorada talla, biombos de chinos y ahumados lienzos de santos mártires o retratos de ascendientes con bordadas chupas y amarillentos pelucones.
Próxima a nuestra morada -si bien con fachada y portal a otra calle- hallábase la de la hermana de papá, a la cual también favoreciera el Cielo otorgándole descendencia numerosa -nueve éramos nosotros, cinco hermanos y cuatro hermanas. Con docena y media de compañeritos y socios, ¿qué chiquillo conoce el aburrimiento?