Explore "El Niño de Guzmán" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
La conmemoración del augusto muerto cerró la discusión sobre el Niño, y otra cuestión más actual volvió a agitarse. Los ojos de Mauricio seguían clavados en la esfera del reloj, y no ciertamente por admirar sus auténticas cinceladuras del Imperio. Marcaba las dos y diez y ocho… Y Borromeo, sintiendo renovarse el prurito de atormentar, antes calmado por su efusión al hablar del primo Pedro, insinuó como al descuido:
-Pero, Mauricio, ¿qué le pasará a tu señora? ¿Rusia y otras potencias extranjeras la tendrán cautiva en Biarritz?