Explore "Doña Milagros" by Emilia Pardo Bazán on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Oh Dios, autor nuestro; Dios que sacaste de la nada esta hermosa bola verde-mar y color de chocolate, que gira por el espacio azul llevando en su seno tantas maravillas de la naturaleza, de la civilización, del arte y de la industria! ¡Oh Dios, que cuentas entre tus atributos la universal presciencia y la suprema sabiduría; Dios, que todo lo haces con número, medida y peso; Dios, que enlazas a la causa el efecto y derivas el fenómeno del noúmeno; Dios, que sólo puedes tener por divisa la armonía y la lógica inflexible; Dios, que te propusiste un plan, y en ese plan simbolizaste la razón suma… ! ¿Por qué dividiste a la humanidad en dos sexos?
¡Te hubiese sido tan fácil, Señor, al formar al ser humano, constituirle de suerte que no se encontrase descabalado y solo, y no le apremiase sin cesar el impulso de reunirse con la otra mitad de la naranja, a riesgo de tropezar en vez de medio fruto dorado y deleitable, media venenosa poma! Este estímulo: esta sed, menos material que psicológica; este desasosiego, esta inquietud, estas rabias y dolores que nos atarazan el espíritu, ¿por qué, Señor, por que nos las impusiste a nosotros, efímeras criaturas de una hora, destinadas ya a tantos sufrimientos? ¿Por qué condenaste al amor a los que ya estaban condenados al trabajo y a morir?