Explore "Fortunata y Jacinta" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
«No, no, no-gritó Jacinta más bien airada que impaciente. Ahora mismo… ¿Crees que yo puedo dormir en esta ansiedad?».
-Pues lo que es yo, chiquilla, me acuesto-dijo el Delfín, disponiéndose a hacerlo. Si creerás tú que te voy a revelar algo que pone los pelos de punta. ¡Si no es nada… !, te lo cuento porque es la prueba de que te han engañado. Veo que pones una cara muy tétrica. Pues si no fuera porque el lance es bastante triste, te diría que te rieras… ¡Te has de quedar más convencida… ! Y no te apures por la plancha, hija. Ahí tienes lo que las personas sacan de ser demasiado buenas. Los ángeles, como que están acostumbrados a volar, no andan por la tierra sin dar un traspié a cada paso.