Explore "El paraíso de las mujeres" by Vicente Blasco Ibañez on Textopian. Read with annotations and highlights.
El hombre no sólo monopolizaba el gobierno, la justicia, la enseñanza y todos los medios de producción; guardaba además las armas, como un privilegio de su sexo. ¿De qué modo vencer á los hombres, cuando disponían de instrumentos destructores como jamás se conocieron en nuestra historia?.
Sus cañones del tamaño de casas, sus fusiles y ametralladoras, que lanzaban plomo con la misma rapidez que una máquina de coser da puntadas, podían suprimir instantáneamente las manifestaciones femeninas, por numerosas que fuesen. Además, la mujer, acobardada por tantos siglos de servidumbre, tenía miedo á los procedimientos de violencia. Sólo las jóvenes que habían cultivado sus músculos en los deportes al aire libre se reían de estos temores de las señoras de salón. Todas se mostraban acordes al lamentar los crímenes de los hombres, pero la situación angustiosa parecía sin remedio.