Explore "La niña de Luzmela" by Concha Espina on Textopian. Read with annotations and highlights.
Don Manuel sueña, como la tarde en que le conocimos.
También ahora tiene los ojos abiertos sobre la cabeza gentil de Carmen; pero la niña no juega ni borda en el salón; está en el jardín, hundiendo distraídamente la contera de su sombrilla en las hojas secas amontonadas por los senderos.