Explore "La niña de Luzmela" by Concha Espina on Textopian. Read with annotations and highlights.
Creyó doña Rebeca oportuno dar dinero a su hijo Andrés, con más largueza que de costumbre, para que se fuera contento por muchos días; pero él apuñando el pago de la ausencia, no se alejó sin rezongar y sin echar sobre Carmen una mirada licenciosa.
Afortunadamente, la muchacha, distraída por los extraordinarios sucesos de aquel día, no había notado la brutal impresión que estaba causando en Andrés.