Explore "El comendador Mendoza" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
No se arredró por eso nuestro héroe.
Aguardó un rato en medio de la calle á fin de que no pudiese decir ni pensar Doña Blanca que él la seguía, y al cabo se fué á la iglesia Mayor, á donde sabía que la familia de Solís se había encaminado.