Explore "El comendador Mendoza" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando ocurrían los sucesos que vamos refiriendo, no había tantas carreteras como ahora. Desde Villabermeja á la ciudad puede hoy irse en coche. Entonces sólo se iba á pie ó á caballo. El camino no era camino, sino vereda, abierta por las pisadas de los transeuntes racionales é irracionales. Cuando había grandes lluvias, la vereda se hacía intransitable: era lo que llaman en Andalucía un camino real de perdices.
Poseía el padre Jacinto una borrica modelo por lo grande, mansa y segura. En esta borrica iba y venía siempre, como un patriarca, desde Villabermeja á la ciudad y desde la ciudad á Villabermeja. Un robusto lego le acompañaba á pie. En el viaje que hizo á la ciudad, al día siguiente de su largo coloquio con el Comendador, le acompañó, á más del lego, un rústico seglar ó profano, para que cuidase la corza.