Explore "El comendador Mendoza" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Clara había vuelto á salir de paseo con Lucía y acompañada del Comendador y de Doña Antonia; pero Clara estaba cambiada.
Su palidez y su debilidad eran para inspirar serios temores. Su distracción continua asustaba también al Comendador. Cuando éste le dirigía la palabra, Clara se estremecía como si la sacasen de un sueño, como si cortasen el vuelo remontado de su espíritu y le hiciesen caer de pronto del cielo á la tierra, á modo de pajarillo herido por el plomo allá en lo sumo del aire.