Explore "El comendador Mendoza" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Á los seis meses de la muerte de Doña Blanca, en pleno invierno, se reunían todas las noches en torno del hogar, en el piso alto de la casa del mayorazgo D. José López de Mendoza, á más de su mujer y de su hija Lucía, el Comendador D. Fadrique, el viudo D. Valentín, Clara y á veces el padre Jacinto.
El joven D. Carlos de Atienza había estado dos ó tres veces en Sevilla á ver á sus padres; pero en seguida se había vuelto. Tenía abandonada la Universidad; no pensaba en los estudios ni en la carrera. Habíase consagrado enteramente á idolatrar, á consolar, á adorar á Clarita, á quien ya veía sin dificultad, de diario.