Explore "Genio y figura" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Salva la discrepancia en que solían estar marido y mujer sobre este punto de la nobleza, don Joaquín se mostraba siempre en perfecto acuerdo con Rafaela, gustando de lo que ella gustaba, y ensalzando y aplaudiendo lo que ella ensalzaba y aplaudía.
Pedro Lobo, pues, vino a ser el encanto de D. Joaquín, quien siempre quería tenerle en su casa, de suerte que, cuando Pedro Lobo, retenido por sus quehaceres, dejaba algún día de venir o retardaba su venida, D.