Explore "Genio y figura" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Rafaela, que era generosa de todo, lo era también de aplausos y de alabanzas. Por nada del mundo hubiera gustado de que silbasen a la Stolz como la habían silbado a ella, a no tener a la mano otro D. Joaquín para consolarla de la silba. Rafaela quiso, pues, que la Stolz triunfase, y se propuso contribuir a su triunfo. Y como Rafaela además era aficionadísima a la música, no se resignó a dejar de oír a tan egregia cantarina. De aquí que saliese del retraimiento en que por la pena de la reciente muerte de Arturito se encontraba y apareciese en su palco, en el teatro, la primera noche en que la Stolz cantó en la "Semíramis". Don Joaquín fue también, aunque estaba tan apesadumbrado como si hubiese perdido un hijo.
En el entreacto, el vizconde de Goivoformoso y Juan Maury, que estaban en butacas contiguas, subieron juntos a visitar a Rafaela.