Explore "Juanita la larga" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por dicha no había recibido ningún garrotazo en la cabeza; pero estaba derrengado, molido y lleno de contusiones.
Seguro ya de que vivía, y por instigación del tendero murciano, que no se aquietaba hasta recobrar, en parte al menos, el dinero robado, don Paco registró a Antoñuelo y le encontró cuatro mil reales, que devolvió a su dueño.